Para entender el futuro es necesario tener en cuenta las características del presente. De acuerdo con el equipo de Innovación Democrática de Fundación Avina, el presente de las democracias evidencia una desafección democrática en todos los sentidos.  Hoy hay gente dispuesta a sacrificar la democracia a cambio de esquemas políticos que les resuelvan sus problemas. El destino personal está completamente vinculado a las desafecciones por la democracia.

Al mismo tiempo, hay una alta desatención de los bienes comunes por parte de la ciudadanía. Las instituciones y su respuesta, ante las demandas de la ciudadanía, están deslegitimadas. No hay hoy quien defienda a las instituciones. El populismo aprovecha esto dejando a la institucionalidad en un segundo plano.

El filósofo Daniel Innerarity menciona que el futuro de la democracia es incierto porque hay añoranza del pasado. La frase “Hagamos América grande de nuevo”, acuñada por algunos líderes políticos es una muestra de que el futuro consiste en la recuperación de algo que ocurrió en el pasado. El pasado pesa demasiado.

Otros puntos que observan desde el equipo de innovación democrática en el presente son: el fortalecimiento de la gobernanza criminal y los déficits de unos estados que se perciben incapaces de dar respuestas adecuadas a una población que sufre las crisis cíclicas de la economía; la perdida de la visión de Estado, ya que impera lo lógica de mercado, que no tiene ente regulador; desvanecimiento ideológico de los gobiernos, partidos políticos y algunos movimientos sociales; y la necesidad de formular y acompañar procesos que den certezas a las personas mientras se gesta nuevas prácticas políticas. Dar certeza en procesos de innovación es necesario.

“La democracia debe ser una promesa de futuro. En la construcción de agendas colectivas está la tarea de conservar la sociedad. Se ve un aporte del movimiento feminista a la construcción política, logrando generar condiciones que habilitan la participación y organización más allá del género; construyendo el poder a partir de liderazgos colectivos; poniendo el cuidado colectivo en el centro y practicando lo político con aporte diferenciado. También es importante entender que la reconfiguración de las izquierdas y derechas contemporáneas abre caminos para entender un cambio de época dentro del sistema político”, dice Ximena Torres, integrante del equipo de Innovación Democrática de Fundación Avina.

Al pensar en políticas públicas, la integrante de Innovación Democrática Valentina Zendejas señala que es necesario generar propuestas abarcativas, con respaldo popular y con presupuesto. Sin ello, las leyes o políticas quedan en un vacío. También, es importante generar reformas para ampliar el espacio fiscal y contar con los recursos necesarios para garantizar derechos y reducir desigualdades.

Sobre los aspectos que se deben potenciar en los sistemas democráticos en los próximos años, la integrante del equipo de Innovación Democrática Anaíd Alcazar dice: “ Se necesita una estrategia de largo plazo, movimientos sociales sostenibles e interconectados y entendimiento de los nuevos contextos para la construcción democrática. Hay que apostar al diálogo y a las acciones intergeneracionales, así como también realizar apuestas transfronterizas. Es clave retomar la ciudadanía latinoamericana y la solidaridad para la creación de alianzas”.