La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP28) que se está llevando a cabo en Dubai, Emiratos Árabes Unidos, comenzó el 30 de noviembre y se extiende hasta el 12 de diciembre de 2023.

La COP se celebra todos los años y es el único foro multilateral de toma de decisiones sobre el cambio climático en el que participan casi todos los países del mundo.  En pocas palabras, la COP es el lugar donde el mundo se reúne para acordar formas de hacer frente a la crisis climática.

Se espera que asistan a la COP28 más de 70.000 delegados. Entre los participantes, se encuentran líderes empresariales, jóvenes, científicos del clima, pueblos indígenas, periodistas y otros expertos y partes interesadas.

“La COP es el espacio en donde la comunidad internacional evaluará la efectividad y el nivel de ambición con el que se está implementando el Acuerdo de París y las acciones que cada país ha diseñado para este fin. Desde 2022, se arrancó un proceso de ‘Balance Mundial’, que el Acuerdo contempla bajo su artículo 14 y que finaliza en la COP28 con una declaración política que resalte las acciones que deben implementarse para retomar un rumbo que lleve al planeta hacia las sugerencias de la ciencia. Se resalta que la única manera de cumplir con el objetivo del Acuerdo de mantener el aumento de temperatura por debajo de los 1.5 grados centígrados, es reducir las emisiones a la mitad en 2030 y llegar a una carbono neutralidad global en 2050. Para esto, es crucial el rol del financiamiento y el apoyo técnico y tecnológico a los países del sur global, y el rol de los compromisos derivados de países desarrollados. Por lo que un gran enfoque de los resultados de la COP está en tomar decisiones que fomenten la movilización y provisión de recursos financieros hacia el Sur Global, en especial a nivel local”, explica Andrés Mogro, Gerente del Programa de Resiliencia y Transición Climática de Fundación Avina.

La sociedad civil tiene varios roles importantes en la COP. “Las organizaciones no gubernamentales, comunidades locales, grupos indígenas, instituciones académicas y otros actores, representan las preocupaciones, necesidades y perspectivas de la sociedad en general. Esto asegura que las decisiones tomadas en la COP consideren los intereses de las personas a nivel mundial. Al mismo tiempo, la sociedad civil desempeña un papel clave en la sensibilización y la movilización social. Las organizaciones y activistas trabajan para informar y educar a la población sobre la importancia del cambio climático, la urgencia de tomar medidas y la responsabilidad compartida en la mitigación y adaptación. También es quien supervisa el progreso de las negociaciones y la implementación de acuerdos climáticos y quien presiona para garantizar que los compromisos asumidos por los gobiernos se cumplan. Por último, las organizaciones de la sociedad civil aportan experiencia, conocimientos técnicos y soluciones innovadoras a la mesa de negociaciones. Pueden compartir investigaciones, propuestas y mejores prácticas que pueden enriquecer y fortalecer las políticas climáticas”, relata Mogro.

El Sur Global representa a más del 85% de la población mundial. Sin embargo, en el contexto de la COP, menos del 20% de los participantes vienen de países en desarrollo. “Su participación es crucial para asegurar que los acuerdos que se diseñan en el marco de la COP sean beneficiosos para la mayor parte de la población mundial y no sólo para aquella de países desarrollados, que tiene una representación y participación mayoritaria en estos espacios”, opina Mogro.

Fundación Avina busca abordar la problemática de representación de las voces del Sur Global en estos espacios. Apoya las negociaciones desde el Sur, por un lado, asesorando a varias delegaciones, por otro, generando espacios de desarrollo de capacidades previos, durante y post COP y finalmente, apoyando la participación de actores no gubernamentales. En especial, la participación de actores no gubernamentales es esencial para garantizar un diseño, implementación y reporte transparente y participativo de acciones climáticas.

La COP28 es la primera que finalizará con una evaluación de la implementación del Acuerdo de París. Esto sucederá cada 5 años. El  siguiente sería en la COP33 en 2028. “Dado el nivel de urgencia que la ciencia resalta, sobre la necesidad de reducir las emisiones a la mitad hasta 2030, esta es la oportunidad de corregir el curso para no perder la posibilidad de evitar un aumento de temperatura por encima de los 1.5 grados. Se estima que los efectos del cambio climático en un escenario de aumento de temperatura por encima de este umbral serán devastadores, por lo que la COP28 debe reforzar la ambición global para la lucha contra el cambio climático”, enfatiza Mogro.Globa