La COP28 se está desarrolando en un contexto crítico: 2023 está perfilándose como uno de los años más calurosos de los últimos 125.000 años y  con mayores emisiones de gases de efecto invernadero.

Ante este panorama, la cooperación sur-sur emerge como una estrategia relevante para acelerar la acción climática a través del intercambio de conocimientos y soluciones entre países del sur global. Según explicó Paula Ellinger, directora de Acción Climática en Fundación Avina, “la crisis climática exige todos los tipos de estrategia para acelerar el cambio sistémico y la cooperación sur-sur es una de ellas”.

Ellinger aclara que cooperación sur-sur se refiere a la colaboración entre países, organizaciones y personas del sur global para compartir recursos, conocimiento, habilidades, datos, tecnologías y experiencias entre contextos socioeconómicos, geográficos, culturales y/o institucionales semejantes. “La cooperación sur-sur está marcada por la solidaridad y la posibilidad de llegar más lejos y más rápido en procesos de cambio, reduciendo costos, tiempos de aprendizaje y favoreciendo la innovación”, agrega.

Hoy, Avina y la iniciativa Impulsouth coordinaron el Dia de Capacidades Sur-Sur del Hub de Construcción de Capacidades, un espacio organizado por la Red PCCB (Paris Comittee on Capaicty Building) para convergencia de actores trabajando en el crítico tema de construir capacidades individuales, institucionales y sistémicas. Esta instancia busca promover la cooperación entre países del sur global para desarrollar capacidades que permitan hacer frente a los impactos del cambio climático.

Hoy, también se anunció la segunda fase de Impulsouth, iniciativa actualmente financiada por el IDRC y co-implementada con Avina, FLACSO Educador y UNU y socios nacionales de seis países de África y América Latina. En la segunda fase, Impulsouth va a fortalecer el ecosistema de promotores de formación de capacidades, como universidades y ONGs ,a través de un abordaje de cooperación sur-sur. La segunda fase empezará en mayo 2024 y tendrá foco en ampliar escala e impacto, sin perder de vista el cuidado que requiere la cooperación sur-sur.  Según explicó Nathália Rezende, referente de Impulsouth, “la fase II buscará tener una plataforma y comunidad de práctica para iniciativas de desarrollo de capacidades en 10 países del Sur Global”. La idea es aumentar la coherencia y coordinación de esfuerzos para que sean más efectivos y alcancen a más personas.

De esta forma, la COP28 se posiciona como una instancia propicia para impulsar este tipo de colaboraciones, que permiten a los países en desarrollo abordar sus desafíos compartidos y avanzar hacia un liderazgo climático desde una perspectiva propia del sur global.