OFRANEH  es una organización que defiende los derechos humanos de las comunidades indígenas Garífuna de Honduras, busca garantizar su supervivencia como cultura diferenciada y defiende sus tierras ancestrales contra el acaparamiento de tierras por parte del sector privado. OFRANEH, que fue fundada en 1979, es liderada por mujeres, con un enfoque antirracista robusto, además de tener una conciencia profunda sobre cómo defender los derechos.

Recientemente, la Fundación del Premio de Derechos Humanos y Empresas reconoció a OFRANEH como organización ganadora del Premio de Derechos Humanos y Empresas 2023. Este premio reconoce el “trabajo sobresaliente por parte de defensores y defensoras de los derechos humanos para abordar el impacto en los derechos humanos que tienen las empresas”. OFRANEH es la sexta organización ganadora de este premio internacional.

Los Garífuna son un pueblo mixto de ascendencia indígena arahuaca y negra africana. Hablan garífuna y criollo de San Vicente. Sus tierras están vinculadas a sus medios de subsistencia, incluida la agricultura de subsistencia y la pesca a pequeña escala.

El pueblo Garífuna tiene una reclamación ancestral de sus tierras en Honduras que se remonta a 1797. No fue sino hasta 1887 y 1901 que el Estado hondureño empezó a reconocer su territorio ancestral otorgando títulos de propiedad comunitaria. OFRANEH indica que no se han respetado estos títulos, incluso por el mismo Estado, que ha dado sus tierras a terceros, violando así el derecho ancestral de las comunidades.

En este contexto de violencia y con un Estado débil, el trabajo de OFRANEH incluye la defensa de la autodeterminación y medios de vida tradicionales de los Garífuna, protegiendo sus derechos económicos, sociales y culturales, y evitando que sean desplazados. En las palabras de Miriam Miranda, la coordinadora general electa de OFRANEH: “Los Garífuna estamos siendo desplazados forzosamente de nuestras hermosas tierras tradicionales en la costa del Caribe hondureño. Nuestros medios de subsistencia se ven amenazados por la expansión del sector del turismo global, las plantaciones de palma africana, las llamadas “Zonas de empleo y desarrollo económico” (también llamadas ciudades modelo) y los cárteles del narcotráfico que trafican cocaína por nuestro territorio…. También nos vemos amenazados por las residencias para jubilados con financiación de EE. UU. y Canadá, así como proyectos mineros e hidroeléctricos, incluidos proyectos financiados por los bancos de desarrollo”.

Los miembros de OFRANEH han sido acosados, amenazados, golpeados, secuestrados y asesinados, a menudo como resultado de la defensa de sus tierras en un contexto de acaparamiento de tierras y disputas territoriales.

“Se ha utilizado constantemente la violencia y la fuerza física para amenazar los medios de subsistencia de las comunidades Garífuna de Honduras”, concluyó un informe de 2016 del Council on Hemispheric Affairs. En 2017 en un informe titulado “Honduras: el lugar más mortífero para defender el planeta”, Global Witness documentó ”los estremecedores niveles de violencia e intimidación que sufren las comunidades rurales por oponerse a la imposición de represas, minas, tala o agricultura en sus tierras, proyectos controlados por élites ricas y poderosas, entre las que se encuentran miembros de la clase política. Las causas fundamentales de estos abusos son la corrupción generalizada y el incumplimiento de una consulta adecuada a los afectados por estos proyectos. No hay ningún lugar del planeta en el que sea más probable morir asesinado por protestar contra el expolio de tierra y la destrucción del mundo natural que en Honduras.” Según el informe, “desde el golpe de Estado de 2009, 123 activistas de la tierra y el medio ambiente han sido asesinados en Honduras; muchos otros han sido amenazados, atacados o encarcelados.”OFRANEH trabaja en todos los niveles – local, nacional, regional e internacional – para defender los derechos y las tierras ancestrales del pueblo Garífuna.