A través de capacitación, planes de fortalecimiento productivo y generación de oportunidades de trabajo, la Red Creer brinda inserción sociolaboral a personas que están o estuvieron en contextos de encierro.

Aprovechar una oportunidad de crecer demanda, en general, de la ayuda de varias personas en quien confiar. Mucho más cuando se trata de vivir por primera vez una chance de desarrollarse laboral y subjetivamente. Eso es lo que viven mujeres y varones que están o estuvieron privados de su libertad cuando acceden a capacitaciones, empleo y ayuda para emprender de la mano de la Red Creer y las más de 145 organizaciones de todo el país que la componen. Durante 2023, se abrieron casi 60 espacios de formación en habilidades técnicas y socioemocionales en contextos de encierro y se acompañaron 46 proyectos de la mano de los Fondos Semilla.

No se trata de brindar una segunda oportunidad, más bien de edificar a partir de diferentes herramientas una primera instancia real de acceso a sus derechos y de promoción de un ingreso sostenido basado en la constancia y el esfuerzo. Así lo considera el espacio multiactoral que desde 2018 promueve la inclusión sociolaboral de una población en general invisibilizada. “Es satisfactorio contar con espacios aliados en todo el territorio que comparten que es importante para una sociedad promover oportunidades de empleo sostenido para quienes estuvieron privados de su libertad”, consideró Florencia Sequeira, coordinadora general de la Red.

Una de las experiencias de acompañamiento sucedió en Salta, donde la organización “Ser Todos Salta” brindó una capacitación en panificación y gastronomía a 50 varones alojados en la Unidad 1 de la capital de esa provincia norteña. En diciembre celebraron que completaron la formación que les dará conocimientos para el trabajo tras su pronta recuperación de la libertad. “Fue muy emotivo ver cómo le enviaban a sus hijos los productos que habían aprendido a hacer”, recalcó Raquel Chilo, referente del espacio.

En Cuyo también hay representación de la Red Creer. El programa Mendoza Sostenible del Ministerio de Producción provincial colabora con el objetivo de la inclusión sociolaboral de personas que están privadas de su libertad en unidades penales o sus domicilios o que ya recuperaron la libertad. A partir de capacitaciones sobre cómo emprender y de educación financiera, acompañan proyectos vinculados a gastronomía, reciclado, textiles y construcción sostenible, entre otros rubros.

“Es algo que es muy empoderador. Recibimos devoluciones de mucha alegría”, enfatizó Pablo Gareca, del área mendocina. Con sus programas alcanzaron a alrededor de 100 personas con “perfil emprendedor”, según datos que facilita el Servicio Penitenciario a partir de la participación de las personas en distintas actividades vinculadas al desarrollo productivo.

Apostar a futuro

Otra de las herramientas que aporta la Red Creer son los Fondos Semilla, un monto no reembolsable para que emprendedores y cooperativas conformadas por personas liberadas puedan adquirir instrumentos para poner en marcha su producción. “Nos parece interesante abordar a esta población con la mirada puesta en acompañar proyectos desde lo productivo, para darle perspectiva y lugar dentro de la organización y también de la economía”, señaló Matías Kelly, director de Sumatoria, la asociación civil que acompaña el proceso administrativo de los proyectos asociativos de la Red.

Cuando el impacto de esa colaboración es positivo y las iniciativas prosperan, incluso pueden pasar a una segunda etapa de beneficio, que es la de los Créditos Sumatoria, que se orientan a promover acciones en rubros como economía circular y social, conectividad, desarrollo local e inclusión financiera, entre otros. “Muchas veces el encierro no te prepara para el ‘afuera’, te dice solo que salis. Si alguien que sale no tiene trabajo, es difícil que tenga como objetivo de vida levantarse todos los días a la mañana”, analizó Florencia Menendez de Sumatoria. Por eso, es muy importante “la contención y el horizonte” que le brindan a esas personas, recalcó.

En 2023 fueron 46 los proyectos acompañados con los Fondos Semilla, 19 asociativos de 4 personas o más y 27 individuales que también incluyen emprendimientos familiares de hasta 3 integrantes. “Se orientó a diferentes rubros como servicio de cuidado, diseño, construcción, de belleza, gastronómico y textil, entre otros”, detalló Nicolás Garibaldi, coordinador de Habilidades Técnicas de la Red Creer. La perspectiva de derechos también se ve en buscar reducir las desigualdades por motivos de género, por eso 14 de los proyectos asociativos están compuestos por mujeres.

“Hay un rol central de las organizaciones acompañantes que colaboran en el proceso de formulación, rendición y acompañamiento de los proyectos”, enfatizó. Entre ellas están la Fundación Equidad, Yo No Fui, los patronatos de liberados provinciales, entre otros. “Valoran esta herramienta porque llega también a quienes están con arresto domiciliario o salidas transitorias que generalmente no tienen acceso a recursos para pensar estrategias de ingreso económico”, recalcó Garibaldi.

Cada paso hacia adelante encuentra alianzas en el territorio para mirar las historias de vida de quienes están o estuvieron en contexto de encierro sin estereotipos o prejuicios, para poder construir efectivamente una red que abra la puerta al crecimiento personal y colectivo.