#566- 13 metales amenazan la salud y el medio ambiente en la cuenca del Pilcomayo

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Al menos 13 metales pesados afectan al río Pilcomayo y sus afluentes aportantes, en niveles que sobrepasan los límites admisibles por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y normativas de medio ambiente en Bolivia. A la fecha, los directos afectados son campesinos e indígenas que tienen su economía y seguridad alimentaria limitada al agua de este río; riegan, beben y pescan en este afluente. No tienen más opción.

Hasta ahora, los diversos estudios aislados sobre el estado de este recurso hídrico fueron aprovechados por los gobernantes de turno para mezclarlos con aspectos políticos, dejando a los ribereños en la incertidumbre y sin soluciones. Sin embargo, tras el acceso a una base de datos de 15 años de monitoreo de calidad del agua realizada por la Comisión Trinacional para el Desarrollo de la Cuenca del Pilcomayo (conformada por las cancillerías de Bolivia, Argentina y Paraguay), e interpretados por la Universidad Autónoma Juan Misael Saracho de Tarija, se corrobora la peligrosidad del río para la salud humana y el medio ambiente.

Se trata de una información que se revela por primera vez por la comunidad de periodistas de investigación ACCESO y sus aliados, bajo el análisis de 13 metales (los identificados con mayor presencia en el agua) en 22 estaciones de monitoreo, ocho ríos aportantes y el mismo río Pilcomayo. Abarca desde el departamento de Potosí donde hay intensa actividad minera hasta Villa Montes, municipio del departamento de Tarija, frontera con Paraguay y Argentina, países por donde también surca este afluente trinacional.

Toxicólogos y médicos especialistas plantean poner más atención en metales como el plomo, arsénico, mercurio y cadmio, por ser cancerígenos según la Agencia de Protección Ambiental (EPA). Además, la Agencia para el Registro de Sustancias Tóxicas y Enfermedades, tiene evidencia científica de que estos metales son un riesgo para la salud si son ingeridos, respirados o bebidos. (Más información en: Resistir en el Pilcomayo: metales tóxicos amenazan la salud de los Weenhayek).

En este río, la pesca se ha derrumbado en la última década, de 350 toneladas anuales a 50. Se atribuyen a causas naturales como la sequía y sedimentación, pero también a la mano del hombre, como la contaminación por la actividad minera. ( Más información en: La merma de peces mata la subsistencia en el Pilcomayo).

En otros lugares como en Potosí, los campesinos sienten las consecuencias por la contaminación del Pilcomayo, la afectación a sus cultivos y ganado menor es una realidad. No sólo se basan en sospechas, sino que hay estudios científicos que comprueban la desertificación de la tierra y disminución de la producción agrícola como consecuencia de la presencia de metales pesados en sus parcelas, por ende, también están en sus productos agrícolas. Consecuentemente, se da una migración de las familias, ocasionando hasta el cierre de escuelas. (Más información en: Infertilidad agrícola y migración, los rastros de la minería en el Pilcomayo).

Finalmente, pero no menos importante, la explotación ilegal de oro en afluentes aportantes como el río San Juan del Oro, es otra problemática por el uso del mercurio, que también contribuye a la contaminación ante la falta de fiscalización. Además, en esta subcuenca se han detectado casi una centena de yacimientos de plomo y otros metales que son nocivos para la salud y el medio ambiente. En este lugar, son los campesinos los que luchan contra esta actividad ilícita. (Más información en: La explotación ilegal del oro incrementa la contaminación del río Pilcomayo).

Esta serie de reportajes que abordan la compleja situación que atraviesa la cuenca del río Pilcomayo se hicieron en el marco del proyecto “El Pilcomayo a Profundidad” ejecutado por Acceso y la Fundación para el Periodismo, con el apoyo de la Fundación Avina y financiado por el programa Voces para la Acción Climática (VAC).

Mapa interactivo sobre calidad del agua en 22 estaciones de la cuenca y subcuenca del río Pilcomayo 

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