La Política Nacional Urbana (PUN) de Ecuador tiene como meta principal mejorar el acceso a un hábitat seguro y saludable para la población urbana. El gerente programático de Acceso a Agua y Ciudades Sostenible de Fundación Avina Pedro Carrasco explica que la política, recientemente aprobada, representa un hito crucial en el desarrollo urbano del país. Se espera que la implementación de la PUN mejore significativamente la calidad de vida de los ciudadanos, asegurando un enfoque integral, sostenible, resiliente, y con un énfasis en los derechos humanos y el cambio climático.

La participación de diversos actores fue fundamental en la elaboración de la PUN. Desde el inicio del proceso en 2016, se involucraron tanto entidades públicas como privadas, organizaciones no gubernamentales, academia y sociedad civil. En particular, la contribución de Avina fue destacada, con su participación activa en la construcción de la agenda urbana sostenible de Ecuador y su apoyo a través de la Alianza para el Desarrollo Urbano Sostenible (ADUS).

Carrasco señala que la PUN aborda de manera integral diversos compromisos globales, como la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y el Acuerdo de París sobre el cambio climático. Además, destaca que la política establece un horizonte de implementación hasta el año 2036, alineado con los objetivos regionales y globales.

En cuanto a la reducción del déficit habitacional, Carrasco enfatiza que la PUN va más allá de este aspecto, buscando garantizar el derecho a un hábitat seguro y saludable para toda la población. La política aborda transversalmente temas de género, interculturalidad, movilidad urbana, gestión de riesgos y cambio climático, reconociendo la interconexión entre estos ejes y el desarrollo urbano sostenible.

La formulación de la PUN fue un proceso colaborativo que contó con la participación de más de 861 actores de diversos sectores, asegurando una política consensuada y adaptada a las necesidades reales de la población.