A cinco años de la adopción del histórico Convenio 190 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre la violencia y el acoso en el mundo laboral, el Acuerdo de Dindigul emerge como un modelo ejemplar para poner en práctica los principios de dicho convenio y promover la igualdad de género en las cadenas de suministro globales.

Este acuerdo, firmado en 2022 entre las marcas internacionales H&M Group, Gap Inc. y PVH Corp., el proveedor Eastman Exports, Tamil Nadu Textile and Common Labour Union (TTCU), Asia Floor Wage Alliance (AFWA) y Global Labor Justice-International Labor Rights Forum (GLJ-ILRF), busca erradicar la violencia de género y el acoso en las fábricas de Eastman en Dindigul, Tamil Nadu, India, que emplean a 5.000 trabajadores de la confección.

El Acuerdo de Dindigul nació a partir de la campaña “Justicia para Jeyasre”, tras el asesinato de la trabajadora Jeyasre Kathiravel en 2021, víctima de meses de acoso sexual por parte de su supervisor. Este acuerdo ha empoderado a las trabajadoras de la confección para luchar contra la violencia de género, el acoso y la discriminación por motivos de casta, al tiempo que ha mejorado sus condiciones laborales.

En su primer año de implementación, el Acuerdo de Dindigul ha demostrado ser un modelo con efectos positivos que superan las expectativas iniciales. Los informes de los trabajadores y otros datos revelan un impacto significativo en la prevención de la violencia de género, la creación de mejores puestos de trabajo, la promoción de la equidad y la cultura democrática en el lugar de trabajo, la prevención de otras violaciones de derechos, la resolución conjunta de problemas entre trabajadores y dirección, y la reparación significativa según la definición de las trabajadoras.

Además, el Gobierno de Estados Unidos ha reconocido que el Acuerdo de Dindigul reforzó la responsabilidad de la cadena de suministro y proporcionó una reparación significativa de los indicadores de trabajo forzoso.

El éxito del Acuerdo de Dindigul radica en dar a las mujeres una voz colectiva. La iniciativa es un modelo a seguir para los sindicatos, proveedores, marcas e inversores comprometidos con la prevención de la violencia de género, la promoción de la autonomía de las trabajadoras y la eliminación del trabajo forzoso.