En los últimos diez años, los desastres naturales generaron pérdidas económicas por 100.000 millones de dólares en América Latina y el Caribe. Solo 19.000 millones estaban cubiertos por seguros. La brecha de protección del 81% convierte a la región en una de las más desprotegidas del mundo frente al avance del cambio climático, apenas superada por Asia.
A nivel mundial, la mitad de las pérdidas por catástrofes naturales cuenta con algún tipo de cobertura. En América Latina, cuatro de cada cinco dólares perdidos no tienen red de contención.
Los casos recientes ilustran la magnitud del problema. En 2023, una sequía histórica en Argentina generó pérdidas superiores a 20.000 millones de dólares y los siniestros consumieron el 92% de las primas del ramo agropecuario. Al año siguiente, las inundaciones en el sur de Brasil causaron daños por 5.000 millones de dólares, de los cuales solo 1.400 millones estaban asegurados.
Las pérdidas aseguradas por catástrofes naturales crecen entre el 5% y el 7% por año a nivel global, impulsadas por el aumento en frecuencia e intensidad de los eventos extremos. Durante el 2025, las pérdidas económicas a nivel global causadas por desastres naturales ascendieron a 260.000 millones de dólares. Las pérdidas aseguradas ese mismo año alcanzaron los 127.000 millones de dólares, superando los 100.000 millones por sexto año consecutivo.
Según los organismos internacionales de supervisión del sector, el impacto del cambio climático sobre el capital de las aseguradoras podría oscilar entre el 7% en un escenario de transición ordenada y hasta el 50% si la acción climática sigue siendo insuficiente y tardía. Frente a ese horizonte, varias compañías ya optaron por abandonar coberturas de alto riesgo o encarecer sus primas hasta volverlas inaccesibles para hogares y pequeños productores.
Los datos surgen del Informe Anual sobre Cambio Climático 2026 elaborado por Sustentabilidad Sin Fronteras, presentado este año con análisis de expertos de toda la región. El informe advierte que reducir esta brecha requiere la acción conjunta del sector asegurador y los gobiernos, con desarrollo de productos específicos y regulación urbana que evite radicaciones en zonas de riesgo.
El informe, elaborado por más de 30 autores latinoamericanos, ya está disponible para descarga gratuita en: https://bit.ly/InformeCC2026
