El financiamiento flexible y plurianual, la diversificación de ingresos y la cooperación entre organizaciones pueden contribuir a sostener a la sociedad civil latinoamericana frente a las restricciones al espacio cívico y la retracción de la cooperación internacional. Estas propuestas fueron planteadas durante la conversación “Soberanía versus solidaridad: filantropía, espacio cívico y resiliencia democrática en América Latina”, organizada por Alliance Magazine y Fundación Avina.
En Brasil, la articulación entre organizaciones ofrece una vía para defender el espacio cívico. Fernando do Amaral Nogueira, director ejecutivo de la Asociación Brasileña de Captadores de Recursos (ABCR), describió el trabajo de la Aliança pelo Fortalecimento da Sociedade Civil —Alianza por el Fortalecimiento de la Sociedad Civil—, de la que participa su asociación. La coalición reúne a entidades del sector y cuenta con apoyo jurídico para desarrollar acciones de incidencia ante los poderes públicos.
Entre las preocupaciones abordadas se encuentra el proyecto de ley 1659/2024, que sigue en trámite en la Cámara de Diputados brasileña e incluye la regulación del acceso de las ONG a recursos extranjeros. Nogueira advirtió que, bajo principios como la transparencia y la defensa de la soberanía, este tipo de iniciativas puede aumentar las cargas burocráticas y convertirse en una herramienta para restringir la actuación de las organizaciones.
Nogueira sostuvo que la filantropía debe financiar también las capacidades que permiten a las organizaciones actuar colectivamente, como el asesoramiento jurídico y el seguimiento legislativo. Planteó explorar estrategias de captación conjunta e intermediarios especializados que ayuden a las organizaciones pequeñas a acceder a recursos. También señaló que las alianzas deben impulsar propuestas propias, además de responder a las amenazas.
Felipe Cala, presentado en el encuentro como responsable geográfico interino para América Latina y el Caribe de Open Society Foundations, propuso combinar financiamiento de emergencia para organizaciones en crisis con apoyos flexibles y de mayor duración. Destacó la importancia de invertir en sus liderazgos, infraestructura, sistemas internos y prácticas de bienestar, y de diversificar los ingresos mediante la filantropía local y alianzas con el sector privado. Señaló, además, que las organizaciones y los movimientos de base deben poder definir sus prioridades, en lugar de heredarlas de sus donantes.
Andréa Martini Pineda, representante de Alliance Magazine en Brasil, destacó que el fortalecimiento institucional es necesario para sostener la participación y la incidencia más allá de la ejecución de proyectos. También señaló que los filántropos pueden aportar su capacidad de articulación e influencia política para defender a las organizaciones sociales como actores clave de la democracia.
La cooperación Sur Sur fue otra de las alternativas abordadas. Cala propuso impulsar la circulación horizontal de conocimientos y recursos entre países del Sur Global. Reconoció que estas alternativas no reemplazarán por completo los recursos perdidos y señaló que uno de los principales desafíos es convertir los encuentros y las declaraciones en acciones concretas.
