La capital canadiense, Ottawa, acoge una importante reunión internacional, el Cuarto período de sesiones del Comité Intergubernamental de Negociación (INC-4), destinado a elaborar un instrumento global para abordar la contaminación por plásticos. Este evento, que se extiende del 23 al 29 de abril, reúne a diversas partes interesadas, desde gobiernos hasta organizaciones civiles.

Desde la década de 1950, se han generado más de 9.200 millones de toneladas de plástico, de las cuales 7.000 millones se han convertido en desechos, que abarrotan los vertederos de basura y contaminan lagos, ríos, suelos y océanos. La humanidad produce actualmente 430 millones de toneladas de plástico al año, dos tercios de las cuales están contenidas en productos de vida corta que pronto se convierten en desechos.

Entre los participantes destacados de la reunión se encuentran los recicladores de base, como Silvio Ruiz, representante del movimiento nacional de recicladores de Colombia y miembro activo de la Red Latinoamericana de Recicladores. Para Silvio, el objetivo es claro: obtener el reconocimiento que merecen como actores fundamentales en la solución de la crisis de los residuos plásticos.

En sus propias palabras, Silvio destaca la importancia de que el tratado reconozca el papel histórico de los recicladores y garantice sus derechos laborales y condiciones de trabajo. En un contexto donde diferentes intereses chocan, desde las empresas petroquímicas hasta las organizaciones ambientales, los recicladores luchan por mantener su lugar en el proceso de gestión de residuos.

Para ellos, la clave está en asegurar que los plásticos sean diseñados para ser reciclables y que el trabajo de los recicladores sea valorado y protegido. Esto implica no solo un compromiso por parte de los gobiernos y las empresas, sino también un cambio cultural que reconozca el importante papel de los recicladores en la protección del planeta.