Hoy en día solo alrededor del 10% de la financiación climática llega a nivel local. Para dar respuesta a este problema se creó Marajó Resiliente, un proyecto de adaptación climática que tiene como objetivo implementar 800 hectáreas de sistemas agroforestales diversificados, con recursos del fondo verde para el clima.

“Este proyecto busca demostrar que el financiamiento climático, cuando está bien focalizado, puede generar transformaciones profundas y escalables, lideradas por las personas y las comunidades locales”, dice Paula Ellinger, directora de Acción Climática de Fundación Avina.

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Fundación Avina trabajó con pequeños productores y quilombolas, así como con el gobierno brasilero y sociedad civil para construir este proyecto que promueve la agroforestería diversificada en el Marajo. “Lo que esperamos es que de Marajó surjan respuestas endógenas, respuestas locales al cambio climático”, dice Juliana Strobel, coordenadora de programa en Fundación Avina.

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Además de la implementación de las 800 hectáreas, el proyecto también trabaja en el acceso al crédito y a los mercados. Para ello, Fundación Avina trabaja con socios BioTerra y Conexus.

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“La idea es precisamente fortalecer las prácticas que ya se dan en el lugar y para que las familias sean más resilientes a estos impactos y puedan vivir bien en su territorio” comenta Strobel.
“Nuestro sueño es que podamos trabajar colaborativamente y que juntos podamos transformar este territorio en lo que sueña la gente que vive aquí. Así que realmente esperamos que esto sea una semilla y que pronto broten otros frutos con otras personas uniendo esfuerzos para lograr este objetivo, que es grande, pero no imposible”, concluye Strobel.

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