Mujeres que siembran esperanza en el Chaco salteño

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Foto: Lucía Ruiz

En el corazón del Chaco salteño, en Coronel Juan Solá, Estación Morillo, las Mujeres Sembrando Esperanza han tejido una red de resistencia y cuidado que revitaliza su identidad campesina. En una región marcada por la triple frontera entre Argentina, Bolivia y Paraguay, esta agrupación enfrenta las consecuencias de la crisis climática y el despojo estatal. Desde 2015, su defensa del territorio se ha convertido en un ejemplo de lucha colectiva, enfrentando desmontes y desalojos con acciones legales y físicas.

Parte de la Asociación Unión y Progreso, que reúne a más de 1000 familias campesinas, estas mujeres lideran la lucha por la tierra y el agua, claves para el desarrollo sostenible. En 2021, el grupo enfrentó un hito importante: la absolución de su lideresa Lucía Ruiz en una causa judicial, consolidando su fuerza organizativa. Este logro fortaleció su camino hacia la autonomía, un proceso que incluye gestionar recursos, formar a nuevas lideresas, y dar voz a su comunidad a través de una radio comunitaria.

En un territorio donde las mujeres son el sostén de las familias y las principales productoras de alimentos, la crisis climática ha sido un desafío constante. Alternando entre inundaciones y sequías, la degradación del suelo ha complicado la actividad ganadera, pero ellas decidieron adaptarse.

Las Mujeres Sembrando Esperanza también se ven como impulsoras del desarrollo económico local. Sus conocimientos técnicos han permitido reducir la migración juvenil hacia las ciudades y fortalecer el empoderamiento económico de las comunidades rurales. Uno de sus grandes sueños es comercializar carne y queso de cabra bajo su propia marca, aspirando a lograr mayor independencia económica y acceso a derechos básicos, como la salud y la educación para sus familias.

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